viernes, 4 de noviembre de 2011

nominal

Creo que es el peor nombre que pude haber decidido. Me gustan los árboles, las mariposas, los gatos, los palotes, los sostenes, los calzones, pero no, decidí ser un fénix. Y he aquí, ¿qué tanto soy yo para merecer ser un Fénix, acaso he sufrido los suficiente como para ser símbolo de la resiliencia, o me he recuperado en fuego de mis más duros momentos? Aquí es donde me sumo al calvario del joven Hamlet: ser o no ser, he ahí el dilema. Quizás, sea peor aún: Soy, o no soy, he ahí el dilema.

"¡Ser, o no ser, he ahí el dilema!
¿Acaso es más noble a la luz de la razón
sufrir de la fortuna impía el porfiador rigor, 
o rebelarse contra un mar de desdichas, 
y afrontándolo desaparecer con ellas?"

No hay comentarios:

Publicar un comentario