Tengo varias cosas que preguntarte, Dios.
La primera, es porque dejas que pase, lo que pasa.
¿Cómo quieres mi fe si no respondes?
La segunda, es por qué me hiciste
indómita
tan libre como el viento en bosques perdidos,
efervescente
loca
extraña
ansiosa
insegura
feliz
triste
muy triste
muy eufórica
antojadiza
y muy, muy atea.

No hay comentarios:
Publicar un comentario