He besado la maldad
miles de veces
y de distintas formas.
La maldad seduce
y me escandaliza
busca mi dolor,
lo consume y lo solidifica.
La maldad seduce
seduce y emborracha
y ahora la maldad
destruyó mi corazón.
Pero bendito sea Dios de tener
un corazón bueno, libre de maldad
Bendito sea
desde las cenizas
renacer.
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